
Inauguración Expo Barcelona World Race.
@Agustí Argelich
El 6 de enero cerró sus puertas la Expo de la Barcelona World Race. Fueron 20 días, desde su inauguración el 18 de diciembre, en los que pasaron 350.000 personas, se realizaron 17 conciertos y se presentaron siete libros. La gran barra de bar ofreció durante todo ese tiempo las 14 mejores tapas de Barcelona, y se realizaron una multitud de actividades para los más jóvenes. Entre ellas, el Programa Educativo, las presentaciones diarias del capità Jaume Espàrrec, la presencia del emisario real, que recibió miles de cartas para los Reyes y la presentación del Club Súper 3.
La Expo fue la sede de la gran fiesta de esta vuelta al mundo. Fue el punto natural de encuentro de los patrones con el público. El lugar donde los navegantes, patrocinadores, organizadores, invitados y amantes de la navegación han hecho que los visitantes comunes conozcan de primera mano la Barcelona World Race, que se acerquen a la navegación oceánica y que descubran esta aventura en la que están inmersos los 28 regatistas desde el 31 de diciembre.
Durante los 20 días que transcurrieron desde que el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, la inaugurara formalmente el 18 de diciembre, hasta que se clausurara el 6 de enero por la noche, pasaron por la Expo 350.000 personas. Muchas de los cuales degustaron las mejores 14 tapas de Barcelona ofrecidas por los bares y restaurantes más emblemáticos de la ciudad en la gran barra de 15 metros de largo por 12 de ancho. En los 4.500 metros cuadrados instalados en el Pla de Miquel Tarradell se realizaron 17 conciertos. Pasaron por el escenario, entre otros, Mishima, Los Traviesos, Jaime Anglada, Maria Rodés y The Tall Tutsies, cuya presentación fue seguida por casi medio millar de personas.
Cada uno de los 14 equipos que participan en la regata contó sus historias y sensaciones de cara a la competición en la sección “Oceans Stars”. Se presentaron siete libros: Mar de amores, Gotas de mar salada, Barcelona y la vela tradicional, Cabo de Hornos a babor, Laila Nur, Historias de partir y El piloto azul. Hubo nueve debates y charlas bajo la denominación “La vela oceánica”. Y se emitieron en directo dos programas de Radio Nacional de España: “No es un día cualquiera” y “España directo”. Todo, en el mismo escenario en el que se presentaron oficialmente los navegantes el 29 de diciembre.
Los más jóvenes disfrutaron con la zona lúdico-cultural y de dos piscinas donde podían navegar barcos de radio control y subirse a un catamarán para experimentar cómo escoran los veleros. Ordenadores y simuladores servían de apoyo a los instructores que explicaban todo lo relacionado con la regata y quienes quisieran profundizar conocimientos disponían de una biblioteca de libros náuticos. Para los más pequeños hubo presentaciones diarias del capità Jaume Espàrrec y un espectáculo del Club Súper 3 (Televisió de Catalunya) que reunió a centenares de niños el domingo 2 de enero. En la víspera de Reyes, los pajes reales recibieron más de mil cartas para sus majestades.
Durante las casi tres semanas de la Expo también se desarrollaron acciones vinculadas al Programa Educativo. 850 alumnos de cinco escuelas visitaron el centro de operaciones de la regata, el pantalán de la flota y los distintos estands en actividades relacionadas con la Zona Joven. Y otros 40 estudiantes, los finalistas de entre más de 5.500 participantes del concurso “Océano Vivo, Planeta Vivo”, entregaron sus dibujos a los patrones de los barcos acompañados por sus familias.