ANNA CORBELLA, premiada

Anna Corbella con su galardón.

21/02/10 FNOB

La FNOB y su patrocinador GAES también fueron premiados por su gestión del proyecto Mini-GAES Solidaria con el objetivo de potenciar la vela oceánica de base. La regatista del Mini-GAES Solidaria recibió el premio de la RFEV. En 2009 se convirtió en la primera mujer española que terminó la Transat 6.50.

Anna Corbella, regatista del año 2009

Anna Corbella, navegante solitaria del equipo Mini GAES Solidaria de la FNOB, recibió el premio como regatista del año por ser la primera mujer española en haber completado la Transat 6.50. La navegante catalana recibió el galardón en la Gala de la Vela de la Real Federación Española de Vela, celebrada el viernes 19 de febrero en la sede del Comité Olímpico Español en Madrid.

La Fundació Navegació Oceànica Barcelona y su patrocinador, la empresa GAES, fueron galardonada por su gestión del proyecto Mini-GAES Solidaria. Con esta iniciativa, la FNOB, gracias al apoyo de GAES, ha conseguido dar un nuevo impulso a la vela oceánica de base, uno de los objetivos principales de la Fundació. El premio fue recogido por Santiago Pérez, Consejero Delegado de GAES, y María José Gassó, Directora de GAES Solidaria, acompañados de Andor Serra, Director General de la FNOB.

El prestigioso premio de Corbella se une a los otros muchos homenajes que ha recibido desde su gesta en la Transat 6.50. Sin embargo, entrevistada poco después de la gala, Anna no considera todos estos reconocimientos como una responsabilidad extra, aunque si que admite sentirse muy satisfecha: “Estoy "super" contenta de recibir estos premios y de ver que la gente realmente se da cuenta del esfuerzo que significa hacer esta regata y conseguir llegar”. Corbella prosigue: “Estoy muy contenta de cualquier reconocimiento que me hagan, aunque no es mi objetivo tenerlo, pero la verdad es que tengo muchos y los agradezco”.

El haber tenido un año plagado de éxitos como el 2009 le hace subir las exigencias en este 2010 que empieza: “El listón lo tendré muy alto porque me estoy empezando a plantear muy seriamente la participación en la Barcelona World Race”, asegura Anna, “y esto además supondría un enorme trabajo por delante. Lo importante es poder asegurar un buen trabajo hasta el día de la salida, y hecho esto, creo que los resultados vienen solos. Creo que tengo mucho trabajo encima, pero lo cojo con muchas ganas”.

Con su bagaje y sus perspectivas, Anna, veterinaria de profesión, se plantea seriamente hacer de la vela oceánica su profesión de futuro: “Siempre que pueda me gustaría continuar dedicándome profesionalmente a la vela oceánica. Puede que haya algún momento en mi vida en que esto deje de ser posible por lo que sea, y la veterinaria no dejará de ser una profesión que tengo, que me encanta y que en algún momento puede que la vuelva a desempeñar. Y al menos me servirá para curar a mi perro, que al menos así tengo un único paciente de momento”, concluye sonriendo la catalana.