
Pilar Pasanau.
© Laura Carrau/FNOB
El Iberdac-GAES Solidaria de Pilar Pasanau trata de salir de una encalmada que involucra a casi toda la flota del Gran Prix del Atlántico a unas 1.200 millas de República Dominicana. Los únicos que han logrado escapar a este pantano barométrico son los dos líderes de la competición, Niob Sexto Cheyenne y Macaco, que están a 300 millas de la llegada y separados por sólo 20 millas.
Las últimas millas del Gran Prix del Atlántico se han convertido en un match race entre el Niob Sexto Cheyenne y el Macaco. Sólo 19 millas separan al primero del segundo cuando navegan a menos de 300 millas de la línea de llegada. El Macaco, sabedor ya de su victoria en tiempo compensado, centra su esfuerzo en superar a Niob Sexto Cheyenne ya que así lograría el doblete, proclamándose vencedor en tiempo real y compensado.
La escasez de viento en la zona por donde navegan los líderes, entre las islas Virgenes y el sur de Puerto Rico, hace que la tensión sea grande. El Macaco de Lucio Pérez es un velero de 11 metros mucho menos pesado que el Niob Sexto de Alex Quer es un barco oceánico de 14 metros de eslora, por lo que se ve favorecido por esta situación de brisas suaves.
Más complicado lo tiene el resto de la flota. La mayoría de los barcos se encuentra en un pantano eólico a 1.200 millas de la llegada. Esta encalmada está afectando desde hace horas a los regatistas que no logran obtener buen rendimiento de sus veleros. El Infoveleros.com de Antonio Almería es el tercero en tiempo real. Está a 1.171 millas de destino. El Acrobat de Amador Magraner, que ha realizado una buena remontada en las últimas horas, se posiciona a 1.236 millas. Mientras el, Estrella Maris II de Ernesto Cortina y el Iberdac-GAES Solidaria, de Pilar Pasanau, se encuentran en el ojo de la calma a 1.251 y 1.268 millas.