Tomàs Molina, ofreció una charla sobre el cambio climático en la sede de la FNOB, en el marco de los “desayunos itinerantes” que promueve el grupo de profesionales de la náutica liderado por Adolf Romagosa

Carlos Pich, periodista especializado en vela, explicó algunos pormenores de la regata Route du Rhum que se ha celebrado estas semanas en el Atlántico norte en condiciones meteorológicas extremas.

Una vez más, este grupo de profesionales de la náutica en Barcelona que, eufemísticamente, se autodenomina “desayunos itinerantes” por la vocación ambulante de sus convocatorias, ha recalado de nuevo en la que viene siendo la sede oficiosa del grupo, las instalaciones de la FNOB en el Moll de Llevant.

Como introducción, Carlos Pich nos presentó los pormenores de la regata transatlántica Route du Rhum. Carlos se refirió a las especiales circunstancias que la han hecho mítica ya desde su primera edición en 1978, y destacó la durísima meteorología que han tenido que sufrir los participantes en su paso por el Atlántico norte, con tres borrascas seguidas, que obligaron a gran parte de la flota a refugiarse en puertos franceses, portugueses o españoles.

 

CAMBIO CLIMÁTICO

El objetivo principal de la charla era que Tomàs Molina, tal vez el meteorólogo más popular en Cataluña, nos explicara sus observaciones acerca del cambio climático. En su muy dilatada carrera de “hombre del tiempo” Tomàs aseguró que en estos momentos se encuentra con situaciones que nunca antes había observado en los modelos; aseguró que estos, a menudo proponen escenarios muy extremos, meteorológicamente hablando.

Citó, por ejemplo, que la proximidad a España de huracanes o tormentas tropicales era algo impensable hace unos años. Mostró como en el mapa del National Hurricane Centre, ni siquiera se incluye la península ibérica, que es una muestra lo poco previsible que sería su observación en nuestra longitud, al menos hasta ahora.

Tomàs mostró varios escenarios respecto a la tarea que, sin remedio, van a tener que llevar a cabo las nuevas generaciones para evitar un empeoramiento de la calidad de vida en el planeta.  Y, lo que es más alarmante, las graves consecuencias en cuanto al calentamiento global si no se hicieran se retrasaran las medidas una o dos generaciones.

Jordi Salat, del Institut de Ciències del Mar, precisó algunos datos de observaciones en los océanos que confirmaron la preocupación de la comunidad científica por la situación climática. En general hubo mucha participación por parte de una audiencia entregada; y es que el contenido fue realmente muy interesante.

Una mañana divulgativa e interesante que, como siempre contó con los famosos cruasanes y el café ofrecido por el organizador e impulsor de este grupo, Adolf Romagosa.

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