En los últimos meses, la vela oceánica está siendo sometida a una serie de cambios que sin duda van a condicionar, y mucho, el futuro de este deporte. Por una parte, el anuncio del nuevo Campeonato del mundo IMOCA GLOBE SERIES y por otra, el ya confirmado acuerdo entre la clase IMOCA y la VOLVO OCEAN RACE que permitirá disputar todas las regatas en un mismo barco, el IMOCA60.

Este mes de junio se presentó en Mónaco, con ocasión de la nueva regata Monaco Globe Series, el nuevo campeonato del mundo de la clase, IMOCA GLOBE SERIES, conocido hasta entonces como IMOCA Ocean Masters. No es sólo un cambio de nombre; la dirección de la clase ha hecho un profundo replanteamiento estratégico.

En este primer ciclo se plantean seis regatas entre 2018 y 2021, a las que podría sumarse otra en primavera de 2019. Desafortunadamente, la suspensión de la Barcelona World Race en enero de 2019 impedirá que la prueba barcelonesa forme parte de este ciclo inicial. El punto final del campeonato será la Vendée Globe en solitario en 2020-2021, que decidirá el título de Campeón del Mundo IMOCA GLOBE SERIES 2018 – 2021.

Las regatas previstas son: Mónaco GLOBE SERIES, Ruta del Ron, una regata en primavera 2019 por definir, Transat Jacques Vabre, The Transat, New York Vendée y, finalmente la Vendée Globe.

La demanda de la FNOB, escuchada

El nuevo planteamiento del campeonato surge de una idea expresada ya hace tiempo en el seno de la Asamblea General de la IMOCA, así como en su Comité de Dirección, y que consiste en primer lugar en incluir a los organizadores en la toma de decisiones de la clase. Esta idea, planteada por OSM y la FNOB en 2016, refleja la necesidad de que el organizador de regatas, que a menudo arriesga importantes inversiones, así como compromisos institucionales, tenga una voz válida a la hora de plantear el calendario, el reglamento o la estrategia de comunicación de la clase. En dicha reunión se decidió avanzar en la idea de crear un comité directivo con participación de los organizadores, que interviniera en la gestión de la clase.

En este sentido, destaca el hecho de que las dos regatas de vuelta al mundo en IMOCA, las más exigentes para equipos y para organizadores, están lideradas por instituciones públicas: SAEM Vendée, que organiza la Vendée Globe cada cuatro años, y la Fundació Navegació Oceànica Barcelona, que se alterna con la regata francesa. En ambos casos coincide el claro objetivo de potenciar el territorio, tanto desde un punto de vista de promoción del deporte y de difusión de éste como atractivo turístico como, de manera destacada, en cuanto dinamizador del sector náutico, estratégico para los dos. El hecho de que se trate en ambos casos de instituciones públicas ha facilitado una serie de reuniones bilaterales en que se han acordado líneas de actuación y estrategia común.

La segunda idea es la internacionalización de la clase. La FNOB planteó en su día al Comité de Dirección de la IMOCA la imperiosa necesidad de internacionalizar la clase, muy orientada entonces al mercado y al público francés, y ampliar el mercado potencial de patrocinio, interesando además a un mayor territorio en lo que a medios de comunicación se refiere. De hecho, la Barcelona World Race ha sido durante algunos años la única regata exclusiva de clase IMOCA celebrada en territorio no francés. De ahí la sensibilización del organizador catalán al respecto, que, para su nueva edición y para reforzar este deseo de internacionalización, propuso una parada en Sídney, un cambio que fue acogido muy positivamente por la clase y por los patrocinadores.

En 2017, el Comité de Dirección de la clase se reunió en Barcelona, con los organizadores ya incorporados a la mesa (Origin Sports Group, La Asociación Transat Jacques Vabre, OC Sport, la SAEM Vendée y la FNOB), y se empezó a dibujar una primera propuesta de Globe Series, presentada por el presidente Antoine Mermod a los reunidos.

 

Xosé-Carlos Fernández, Director General de la FNOB se refiere a este periodo de transición: “La FNOB ha formado parte de las decisiones de la IMOCA de los últimos años, aportando una visión más internacional y orientada a la captación de patrocinadores en todo el mundo. En este sentido, los frecuentes encuentros con la SAEM Vendée, con quien comparte la condición de entidad pública organizadora, así como con la dirección de la IMOCA para coordinar objetivos y necesidades, han resultado fundamentales para consensuar esta propuesta”

 

La Vendée Globe es, hasta hoy, la regata de referencia de la clase, el Everest de la vela oceánica. No cabe duda de que una vuelta al mundo en solitario, sin escalas y sin asistencia constituye el gran objetivo para cualquier regatista oceánico profesional. No es menos cierto que para llegar a reunir las condiciones para disputar esta regata, hay un largo camino que todo deportista debe recorrer y para estar calificado para ello hay que haber participado en muchas regatas oceánicas que, en cierta medida, sean más asequibles desde el punto de vista económico y deportivo.

“La Vendée Globe es una regata mítica y que ha confirmado de nuevo su éxito en la última edición. Pero entre cada Vendée Globe es importante que los skippers puedan proponer a sus sponsors un conjunto de regatas Globe Series de calidad e identificables por el gran público. Ello permite que, aquellos que se incorporen al campeonato, se califiquen y preseleccionen de cara a la siguiente Vendée Globe”, explica Yves Auvinet, presidente de SAEM Vendée.

 

Las IMOCA GLOBE SERIES plantean una serie de regatas, aglutinadas en forma de campeonato que, además, califican y preseleccionan para poder disputar el objetivo final para muchos: la Vendée Globe.

El nuevo campeonato quiere establecer un vínculo entre regatas que sean interesantes y atractivas, estimulando a los marinos a participar cada vez en más pruebas, como explica Antoine Mermod, presidente de la clase IMOCA: “Para nosotros es importante poner en valor nuestro calendario alrededor de la regata faro de la clase, la Vendée Globe. Ello ayudará sin duda a los skippers y a sus sponsors a rentabilizar mejor sus inversiones. Pero también a garantizar regatas a un alto nivel de calidad, tanto para deportistas como para medios de comunicación”.

 

En este momento, SAEM Vendée, FNOB y OC Sport son las tres entidades que han participado en el diseño de esta nueva propuesta, pero, poco a poco, otros organizadores irán sumándose sin duda a esta interesante iniciativa.

La VOLVO en IMOCA

El otro gran anuncio es el del acuerdo entre la clase IMOCA y la VOLVO OCEAN RACE, que se confirmó este lunes, 2 de julio. Los rumores empezaron hace ya algún tiempo, cuando se anunció que la vuelta el mundo por etapas había decidido cambiar de barco. Se especuló con la posibilidad de incorporar multicascos o un monocasco basado en el IMOCA60.

La FNOB se reunió con armadores de ambas clases y, por supuesto, el planteamiento se presentaba muy razonable deportivamente y más que interesante desde el punto de vista de rentabilidad. Que todas las regatas relevantes de vuelta al mundo en monocasco se disputen en el mismo tipo de barco multiplica las posibilidades de crecimiento e implantación de la clase. Una clase que representará, desde el punto de vista del retorno de inversión, el máximo exponente de rentabilidad, y por tanto facilitará la incorporación de nuevos patrocinadores. Desde el punto de vista deportivo, abrirá la puerta a nuevos skippers, procedentes de otras clases. Si ahora mismo están en fase de proyecto o construcción al menos cinco nuevos IMOCA de cara a la próxima Vendée Globe, la perspectiva de la Volvo Ocean Race (la vuelta al mundo por equipos y con escalas tendrá otro nombre en su próxima edición) impulsará nuevos proyectos, con nuevos diseñadores trabajando para nuevos equipos. La consecuente revitalización del mercado de segunda mano facilitará el acceso a nuevos navegantes con menos recursos. Se trata sin duda de un respaldo formidable a la clase IMOCA y un punto de inflexión en el futuro de la vela oceánica.

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