Nandu Muñoz, se nos ha ido. Uno de los pioneros de la vela oceánica en Cataluña y España.

Un hombre de mar, el médico que todos quisiéramos llevar a bordo y el amigo incondicional que reconforta tener cerca en tierra. Amigo de sus amigos, cercano y querido por todos, enseñó a cuidarse en la mar a muchos marinos, deportistas o no, y cuidó personalmente de muchos en regatas oceánicas. Se nos ha ido un amigo y un gran marino.

Su relación con la FNOB viene de lejos. En la primera edición de la Barcelona World Race, (2007) ya ejerció como médico responsable de la regata. En aquella ocasión, Nandu utilizó la guía de la Medicina a Distancia del Dr. Chauve, que tradujo y enseñó a utilizar a todos los regatistas.

Mucho antes, en 1981, participó en la Whitbread, la regata de vuelta al mundo, a bordo del mítico Licor 43, que fue la primera experiencia de vuelta al mundo con tripulación para la vela española. Naturalmente, era el médico a bordo, pero también el fotógrafo y quien redactaba las crónicas. Todos recordamos sus fotografías de vendajes y suturas en el Índico Sur y así nos enteramos de lo que era ser médico en un velero oceánico: la deshidratación, la reducción de luxaciones, sutura de heridas, prevención de infecciones…. Incluso del racionamiento de la comida por problemas con las neveras.

La tripulación de aquella regata constituye sin duda la lista de algunos de los pioneros de la vela oceánica de competición, a falta de muy pocas excepciones: Joaquín Coello, Jordi Brufau, Jacinto Criado, Francisco Fernández, Tomás Gallart, Santigo García-Gascón, Antonio Guiu, Sotero Gutiérrez, José Mora, Fernando Muñoz, Joaquín Quero, Juan Ramos, Rafael Tibau y Luis Vial y de Vial.

En la Whitbread de 1989, a bordo del Fortuna Extra Lights, volvió a repetir como tripulante y médico a bordo. En el Índico fue el primer velero oceánico que superó la “infranqueable para un monocasco” barrera de las 400 millas en 24 horas (405 millas y una media de 16,88 nudos) un récord que asombró al mundo de aquella época.

En aquella etapa cayó al mar Jordi Domènech y la tripulación lo recuperó gracias a la radio-baliza personal que llevaba. En esta segunda etapa se rompió la pierna Rafa Tibau y Nandu le redujo la fractura y le aplicó una inmovilización provisional, acompañándolo luego a un hospital de Fremantle.

En su palmarés se incluyen diversas Transat, una Middle Sea Race, Newport-Bermuda y una vuelta a Europa, entre otras muchas regatas.

Residente en l’Escala, donde ejercía de médico, llevaba a cabo una gran labor de difusión y promoción de la vela en el Club Nàutic, del que fue Comodoro y miembro de la Junta Directiva.

Nandu estuvo siempre muy cercano a la FNOB, con quien colaboró generosamente, tanto formando a regatistas, como divulgando la vela oceánica y las buenas prácticas médicas a bordo o asesorando a los equipos médicos de la Barcelona World Race a quienes aportó su experiencia inestimable como médico en regatas oceánicas.

Querido por todos, la pérdida de Nandu es un duro golpe para la familia de la vela, que encontrará a faltar a un formidable profesional y a un gran amigo.

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