Creada en 1988, abierta a solitarios y dobles, la Transgascogne se ha convertido en una de las regatas más importantes del calendario Mini. En su edición número 17, los 72 Mini 6.50 pondrán rumbo a un nuevo destino: la ciudad de Laredo, en Cantabria, a medio camino  entre Bilbao y Santander. Tres barcos de Base Mini FNOB tomaran la salida en esta edición.

Deportivamente, no hay grandes cambios, ya que la flota pasará, como siempre por Belle Ile, un paso muy estratégico, y a continuación, el siempre temido Golfo de Vizcaya en dos etapas de 320 y 230 millas. Un programa tan completo como técnico para la última regata clasificatoria antes de la de la Mini-Transat, en la que la flota cruzará el Atlántico un par de meses después.

Dificultades tácticas, presión añadida a los que necesitan calificarse y muchas millas a través del Golfo de Vizcaya: todos los ingredientes para hacer de Transgascogne una gran regata. "Se trata de un evento esencial del circuito Mini 6.50. Su interés es reconocido por todos. Permite a los ministas medirse entre ellos y probarse a sí mismos, pero también presionar a sus competidores por última vez antes de la Mini-Transat. Siempre está muy disputada” dice Denis Hugues, el director de regata de la Transgascogne desde el 2007, quien ha preparado un nuevo recorrido para 2019. Si en los últimos años, el evento ha recalado en Gijón, Ribadeo, Luanco o Avilés, esta edición se propone una escala inédita en Laredo, que estará encantada de recibir a la flota de ministas.

Este cambio de destino cambiará algo la táctica. "La primera parte será complicada, con fuertes corrientes a tener muy en cuenta, especialmente porque estamos en un período de coeficientes de marea relativamente altos. Después, el rumbo al Cantábrico no será sencillo, especialmente porque muchos navegantes cruzarán el Golfo de Vizcaya por primera vez. La reducción enorme de profundidad en la plataforma continental a 250 millas de la costa francesa, genera un mar muy complicado, especialmente en caso de mal tiempo. Además, es una zona con muchos tráfico de pesqueros. Finalmente, la llegada a la costa cantábrica puede complicarse porque en verano, suele presentar condiciones de poco viento o muy cambiante, por las depresiones tormentosas que se estancan en los Pirineos. Hay que gestionarlo bien, especialmente después de tres días de mar en los que la fatiga se hace notar", explica Denis Hugues.

La segunda etapa, aunque diferente y más corta en 100 millas, no es menos atractiva. "En realidad es un gran sprint. Pero eso no significa sin dificultad. Se suelen emplear 24h menos que en la primera y es claramente una carrera de velocidad. Hay que estar siempre atento y, por lo general, los mejores al timón lideran la clasificación en esta parte pero a menudo hay sorpresas. El paso de la isla de Yeu no es sencilla, que incluye zonas con mejilloneras que negociar ", dice Denis, quien propuso un máximo de 75 barcos en esta edición. 72 han confirmado su participación: 56 en Serie y 16 en Proto, 64 solitarios y 8 dúos, 10 nacionalidades (Australia, Gran Bretaña, Italia, Francia, Suiza, España, Rusia, Alemania, Bélgica y Estonia), y por supuesto, todos líderes en el ranking de la clase. Entre ellos, tres miembros de la Base Mini FNOB, Miguel Rondon 954 KRISTINA, Daniele Nanni 659 AUDI E-TRON y Luigi Dubini 691 SPONSOR WANTED.  Otros dos barcos españoles estarán en la salida: Joaquin Armando 880 MAS LOCO y Javier Cifrian 832 URRO. Pep Costa ha tenido que declinar tomar la 

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