Pilar Pasanau
© Laura Carrau/FNOB
El Iberdac-GAES Solidaria se encuentra en el centro de la borrasca, la zona más complicada de navegación. La navegante en solitario Pilar Pasanau se encuentra a menos de 2.300 millas de la llegada en Santo Domingo, casi en el ecuador de la regata.
Tras varios días de progresión lenta hacia la República Dominicana, debido a vientos flojos, el Iberdac-GAES Solidaria vuelve a coger velocidad y a aumentar las millas recorridas cada día, a pesar de encontrarse en plena borrasca.
Duras condiciones para Pilar
Una borrasca que se ha ido acercando por el noroeste provocó que los alisios se debilitasen en la zona donde se encuentran los participantes del Gran Prix del Atlántico. Debido a estos vientos débiles de las últimas jornadas la embarcación patroneada por Pilar Pasanau aminoró su marcha hacia Santo Domingo navegando menos de 100 millas al día.
La organización ya anunció que se preveían vientos fuertes del oeste de hasta 45 nudos y mar cruzado de hasta 6 metros de altura, con lo que la flota se concentró en decidir como cruzar esta borrasca y que las embarcaciones sufriesen lo menos posible.
Parte de la flota decidió tomar la borrasca por el sur para intentar evitar el centro de la misma y así forzar menos las embarcaciones. Pero Pilar, junto con la embarcación Mission Skipper optaron por navegar más hacia el norte, entrando en la zona más complicada de la baja presión. Al estar situados más al este están sufriendo grandes chubascos así como vientos fuertes que para la navegante en solitario complica más su cruce del Atlántico.
Durante la última noche, la mayoría de los participantes se han visto obligados a navegar con varios rizos e incluso con la mayor arriada para así evitar daños.
Por otro lado, las embarcaciones Cinc Llunes y el Zitania se han visto obligados a retirarse del Gran Prix del Atlántico por motivos personales.
El Niob Sexto Cheyenne y el Macaco continúan liderando la flota.