
Pilar Pasanau.
El grueso de la flota que participa en el Gran Prix del Atlántico se detiene en una encalmada junto a la costa africana. La solitaria Pilar Pasanau, a bordo del Iberdac-GAES, optó por una derrota más hacia el oeste. Gracias a esta elección ha realizado una media de seis nudos en las últimas 24 horas. Ello le ha permitido recuperar muchas posiciones en la clasificación general.
Gran parte de la flota del Gran Prix del Atlántico se ha quedado parada a causa de un pantano barométrico centrado entre los paralelos 31º36’N y 32º01’W. Solo tres barcos se han librado de esta encerrona. Los dos líderes en tiempo real, el Niob Sexto Cheyenne de Alex Quer y el Macaco de Lucio Perez, conservan un suave viento que les impulsa hacia Marina Rubicón ampliando su ventaja respecto a la flota. El tercer barco que se está beneficiando de la situación gracias a la táctica escogida por su skipper es el Iberdec-GAES. La navegante solitaria Pilar Pasanau ha tomado rumbo suroeste, alejándose de la costa africana, lo que le ha permitido navegar con promedios de hasta seis nudos.
En el posicionamiento de ayer por la tarde, Niob Sexto se encontraba a 132 millas del punto de paso de Marina Rubicón, con rumbo 220º y una velocidad de cinco nudos. Su más inmediato perseguidor, Macaco, estaba a 154 millas, con rumbo 220º y navegando a cuatro nudos de velocidad. Infoveleros, que continúa tercero, estaba en pleno pantano barométrico a 197 millas de Marina Rubicón, realizando una velocidad de un nudo. Pilar Pasanau, que tras esta recuperación se encuentra cuarta, está a 208 millas del paso de Lanzarote y con su corredera marcando velocidades de entre 5,5 y 6,5 nudos.