Los Mini 6.50

Sobre la base de un circuito oficial de regatas tanto en el Mediterráneo como en el Atlántico, los navegantes compiten sobre pequeños barcos de 6.5 metros, especialmente desarrollados para hacer regatas de altura y que son, frecuentemente, un inmejorable banco de pruebas para a la evolución tecnológica de los barcos de vela oceánica de competición, los que participan en la Vendée Globe, la Barcelona World Race o The Ocean Race, entre otros.

El objetivo máximo de los regatistas en Mini 6.50 es participar en la Mini-Transat, una regata transatlántica que consiste en cruzar el Atlántico en solitario, sin asistencia ni contacto con tierra, que tiene lugar cada dos años. Conseguirlo significa haber podido desarrollar las suficientes habilidades y conocimientos en el mar, pero también en tierra; gestionar un proyecto logísticamente complejo, que requiere mucha dedicación y la necesaria investigación y gestión de patrocinadores que ayuden a financiarlo.

Esto hace que se considere la Clase Mini 6.50 como la auténtica cuna de la navegación oceánica. Tanto es así, que 9 de los 15 participantes de la BWR 2014-15 comenzaron su carrera de navegantes oceánicos en un Mini 6.50.

Los regatistas de Mini 6.50 están organizados bajo la Clase Mini 6.50 francesa, que gestiona el reglamento que regula las características de los barcos, establece las normas que garantizan la seguridad de los navegantes y el reglamento de las regatas. Además, supervisa y coordina el circuito de regatas oficiales y valida las calificaciones que permiten a los navegantes poder participar en la Mini-Transat. Para poder competir en regatas oficiales, los navegantes deben ser miembros de la Clase Mini 6.50.

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